abril 3rd, 2014

Conquista la mente y los corazones de tu equipo!

 

 

¿estás capitalizando el talento de tu gente?

Si los miembros de tu equipo no están utilizando todos sus talentos para contribuir a los objetivos de tu organización y a conseguir resultados de alto rendimiento, lee lo que viene a continuación.

Son ya innumerables las pruebas que demuestran que el Coaching es, sin duda, una de las herramientas más potentes para conseguir el enunciado. Liderando como un coach significa dejar atrás la idea tradicional del liderazgo como una estrategia de control desde la distancia según un plan de acciones predeterminado. En tiempos de cambios rápidos y continuos con niveles altos de complejidad e incerteza los lideres no pueden contar con controlar lo que sucede. La información y la toma de decisiones ocurren sin que lo veas, los planes se han de adaptar constantemente a condiciones cambiantes, etc.

Partiendo de esta base el rol del liderazgo cambia a uno en dónde el líder define la visión y trabaja de forma individualizada en el desarrollo y aprendizaje de los miembros del equipo para que puedan actuar de forma independiente sin dejar de estar alineados con los objetivos de la organización. El líder se convierte en un “coach”.

El rol del liderazgo se sustenta más que nunca en encontrar un equilibrio entre factores externos como la estrategia, las prioridades y los resultados y factores internos como los valores, el ¿para qué? De lo que hacemos y el autoconocimiento, para dar sentido a todo. Pero  ¿cómo puedes tú incrementar tus habilidades como líder-coach? Primero, te has de mirar a ti mismo como líder. El coaching ocurre de dentro hacia fuera. Debes saber como eres percibido por los demás, reconocer tus fortalezas y áreas de mejora y aprender y desarrollarte antes de empezar a ayudar a otros a que hagan lo mismo. Debes ser un modelo de lo que quieres ver en otros.

Céntrate particularmente en tus competencias en inteligencia emocional, habilidades muy importantes en coaching. ¿eres bueno escuchando? ¿Haces más preguntas que das respuestas? ¿Tienes paciencia con los problemas de los miembros de tu equipo o saltas a solucionarlos antes incluso de escuchar toda la historia? ¿Das feedback de forma regular a los miembros de tu equipo para dar soporte a su desarrollo continuo? ¿Cómo actúas ante el conflicto? ¿Lo confrontas o lo escondes debajo de la mesa?  Crea tu propio plan de desarrollo para aprovechar tus fortalezas y trabajar en algunas de tus áreas de mejora.

Una vez tienes tu propio plan de desarrollo personal estas en posición para empezar a trabajar con tu equipo para desarrollar planes similares para ellos. Aunque parece simple, y lo es, la cuestión es tener la disciplina necesaria, perseverar y no perder la visión clara de los beneficios de todo esto. Algo no tan fácil con las agendas y el día a día que caracteriza a los lideres de hoy en día. Bien, dos pequeñas cosas que puedes empezar a hacer desde hoy para mejorar tus habilidades de Coach:

ESCUCHA- No es lo mismo oír que escuchar. En tus próximas conversaciones céntrate realmente en escuchar lo que se dice, has preguntas y recapitula para asegurarte que estás entendiendo el mensaje que te están intentando transmitir.

No saltes a dar soluciones y presta atención al lenguaje corporal.

PROPORCIONA FEEDBACK POSITIVO- reconoce el valor en las otras personas, déjales saber aquello que aprecias en ellas. Da un reconocimiento sincero en cada oportunidad que tengas.

Estas técnicas de coaching parecen más fáciles de conseguir de lo que son, pero si consigues convertirlas en un hábito verás que los resultados merecen la pena.

Si quieres más información sobre cómo convertirte en un líder-coach te recomiendo que veas la información en el link a continuación.

http://coachingvitae.com/public/cursos/liderando.pdf 

Mauro Delgado

 

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enero 29th, 2014

Principio 90/10

Estás desayunando con tu familia. Tu hijo/a tira una taza de café y mancha tu camisa. No tienes control sobre lo que acaba de pasar. Maldices, regañas severamente a tu hijo/a por tirarte la taza encima, y rompe a llorar. Después criticas a tu pareja por colocar la taza demasiado cerca del borde de la mesa y comienza una batalla verbal. Tú vociferando vas a cambiarte la camisa. Cuando vuelves encuentras a tu hijo/a llorando no ha desayunado y ha perdido el autobús. Tu pareja irritado/a se marcha y te dice que lleves tú al niño/a al colegio. Conduces con prisa y de forma imprudente, un policía te detiene y te multa. Con 15 minutos de retraso y una multa de tráfico llegas a la escuela, tu hijo/a sale corriendo del coche sin decirte adiós. Después de llegar a la oficina 30 minutos tarde, te das cuenta que se te olvidó el maletín. Tu día empezó terrible. Y parece que se pondrá cada vez peor. Ansias llegar a tu casa. Cuando llegas a tu casa, encuentras un pequeño distanciamiento en tu relación con tu pareja y tu hijo/a.

 

El 10% de lo que ocurre en nuestra vida nos viene dado, el 90% restante lo creamos con nuestras reacciones.

 

El principio 90/10 formulado por Stephen Covey pone de manifiesto nuestra responsabilidad sobre lo que nos ocurre, nuestra responsabilidad sobre nuestros resultados. No tenemos el control sobre todo lo que nos ocurre, pero sólo una pequeña parte de lo que nos ocurre nos viene dado, nosotros somos responsables del resto, nosotros creamos el resto con nuestras acciones y reacciones.

 

A menudo nos sentimos víctimas de nuestras circunstancias y nos mostramos incapaces de responsabilizarnos de estas circunstancias, incapaces de comprender que una buena parte de las mismas son resultado de nuestras reacciones.

 

Tenemos una gran capacidad de influir en nuestro entorno, constantemente estamos determinando nuestro futuro, tomemos consciencia de ello y actuemos en consecuencia.

Javier Ursua Bayona

 

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julio 8th, 2013

¿eres líder de un equipo? Evita estos comportamientos

 

Por lo general se suele hablar, escribir, debatir y publicar más sobre lo que cabe esperar de un líder, en esta ocasión y continuando en la línea de “las 5 disfunciones de un equipo de trabajo” sobre lo que ya he escrito en entradas anteriores, quiero hacer esta entrada sobre comportamientos específicos y habituales en lideres y que es importante considerar para no caer en ellos.  Si quieres conseguir compromiso, empoderar o motivar a tu equipo presta atención a lo que necesitas dejar de hacer, aparte de mejorar tus puntos fuertes.

 

LENGUAJE NO VERBAL- Numerosos estudios muestran que más del 90% de nuestro impacto proviene de la comunicación no verbal. El tono de voz por ejemplo es una parte importante. ¿haces comentarios a otros en un tono que podría sonar a evaluativo, áspero o condescendiente? Habitualmente no es intencional pero sí una reacción del momento. Otros ejemplos podrían ser miradas cuestionadoras, fruncir el ceño, rigidez o sarcasmo. Mientras podrían parecer pequeños, cada uno de estos  gestos sutiles crea un considerable daño a las relaciones.

INTERRUPCIONES Y CUESTIONAMIENTO-  Es francamente difícil sentirse seguro para aportar ideas si tu jefe interrumpe las conversaciones, cuestiona ideas a medio-construir o acapara la mayor parte del tiempo. Los empleados tienen la responsabilidad de comunicar con claridad y aportar ideas, pero si esperas que las ideas vengan todas estudiadas, bien pensadas o estructuradas antes de que alguien empiece a hablar tus colaboradores asumirán que no estas dispuesto a invertir tiempo en la critica constructiva, en compartir  y en la creación en equipo.

 

INCONSISTENCIA- es muy desalentador ver a un colega comportarse de dos formas distintas- completamente encantador(a) con el equipo ejecutivo y clientes externos mientras es irrespetuoso(a) hacia aquellos con los que trabaja cada día. Esta inconsistencia hace estos comportamientos más memorables y escandalosos. Para algunas personas genera incertidumbre sobre la “persona que encontraran hoy: será una persona encantadora, sonriente y graciosa o una más bien enjuiciadora, intensa y “dura”. A la larga esto genera respuestas agresivas y evasivas con la intención de evitar la confrontación.

En última instancia las dos cosas que no podemos demandar o ni siquiera esperar son la lealtad que “te sigan”. Lo que es percibido como motivación basada en el miedo o juego de poder puede generar el ceder o la conformidad por parte de otros. Pero los comportamientos negativos decrecen enormemente el legado que dejamos y desde luego no generan lealtad. Considera que comportamientos podrías necesitar dejar de hacer para poder tener un impacto positivo y duradero.

 

Me inspiré para escribir esta entrada en un artículo reciente del Harvard Business Review conjuntamente con la línea de trabajo de Patrick Lencioni y “las 5 disfunciones de un equipo de trabajo” y también la importancia de la comunicación no verbal, que en Coaching lo utilizamos mucho.

 

 

Mauro Delgado

 

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julio 1st, 2013

el elefante

Hoy quisiera compartir un cuento de Jorge Bucay que ilustra el poder de nuestras limitaciones y el peligro de la resignación. Enfréntate al “no puedo”, ponte a prueba, inténtalo.

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Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.

Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su peso, tamaño y fuerza descomunal… pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujetosolamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estacaclavada en el suelo.

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza,podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces?.¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaporque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia: “Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?”

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.

Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca… y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:

El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.

Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.

Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía…

Hasta que un día, un terrible día para su historia,el animal aceptó su impotencia y se resignó a sus destino.

Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo,no escapa porque cree –pobre– que NO PUEDE.

Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.

Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.

Jamás… jamás… intentó poner a prueba su fuerza otra vez…

Vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad… condicionados por el recuerdo de «no puedo»… Tu única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento todo tu corazón…

JORGE BUCAY

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Javier Ursua Bayona

 

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mayo 2nd, 2013

resiliencia

Bonita palabra para definir eso que comúnmente llamamos “echarle …”. Antes de continuar quisiera compartir un par de definiciones que a mí me han gustado especialmente.

 

“La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones, que permiten avanzar en contra de la corriente y superarlas.”

E. Chávez y E. Yturralde (2006)

 

“El arte de vencer las adversidades con los pies en la madre tierra” 

Jorge Montoya Avecías (2006)

 

esfuerzo

 

No hablo de la resiliencia porque estos sean tiempos difíciles, que lo son. Este tema hace tiempo que me aburre, no me cabe duda que antes o después, más pronto que tarde espero, este ciclo finalizará y la tendencia cambiará de signo. Del mismo modo que no cabe duda que esto volverá a suceder de un modo u otro, tarde o temprano. La economía es cíclica y a pesar de las grandes crisis la evolución ha sido positiva.

Hablo de resiliencia porque a menor escala, independientemente de la situación global, nuestras vidas también están llenas de retos y desafíos. A veces podemos tener la sensación de estar en la piel de Sísifo, condenado a empujar una y otra vez una gran roca colina arriba. Por muy bien que vaya la economía, por muy feliz que sea mi familia, por muy próspero que sea mi negocio o prometedora mi carrera profesional, en el camino hay de todo, también hay adversidades y en mi opinión, la capacidad para lidiar con éstas marca la diferencia entre quienes disfrutan de la vida y logran sus propósitos y quienes sufren constantemente y naufragan en la travesía hacia el éxito.

Independientemente de cuáles sean tus condiciones de partida y cuál sea tu destino, puedes dar por seguro que encontrarás adversidades, así pues, el arte de vencerlas, no es una opción, es el camino.

 

Javier Ursua Bayona

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abril 11th, 2013

ocuparse vs preocuparse

¿Quién no tiene una preocupación? Quizá estés pensando, yo tengo más de una. Pero, ¿qué es eso de preocuparse? ¿hay algún problema?

A menudo, las personas comparten sus preocupaciones y yo como todos tengo las mías. El problema no es tener preocupaciones, esto parece más bien algo natural, nos preocupa nuestro futuro, en mi opinión el problema aparece cuando nos quedamos enganchados a las preocupaciones y vivimos en ellas. Para mi este fenómeno deriva de la relación entre nuestra mente y el tiempo, resulta que nuestra mente no está muy habituada a vivir en el presente, si observas tus pensamientos verás que dedicas una gran parte de ellos a repasar el pasado y proyectar futuro. Para comprender que es preocuparse me gusta descomponer la palabra: pre – ocuparse. Ocuparse de algo antes de que suceda, antes de que toque hacerlo. Continuamente estamos haciendo hipótesis sobre lo que haremos o no haremos si sucede o no sucede algo. Dedicamos tiempo y energía a ocuparnos de las cosas antes de que sucedan, el problema es que buena parte de ese tiempo y esa energía se gastan en vano. Este problema se agudiza si la persona se queda en la preocupación porque son nuestras acciones las que determinan nuestros resultados, es por eso que considero que la solución es ocuparse. Por tanto, ¿qué puedo hacer ante la preocupación? Pregúntate ¿qué puedo hacer para que suceda o no suceda lo que quiero? Esta pregunta conduce a ocuparse vs preocuparse. Nos conduce a la acción a a partir de ésta a los resultados.

No te preocupes, ocúpate.

 

Javier Ursua Bayona

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febrero 12th, 2013

¿te conoces?: el ego

Coaching es entre otras cosas un proceso de autodescubrimiento y cambio. En este proceso de autodescubrimiento inevitablemente nos plantearemos qué o quién somos, cómo somos, etc. Me gustaría compartir una reflexión al respecto:

 

“Desde que nacemos se nos enseña que nuestra identidad es aquello que nos hace diferentes de los demás. Es decir, se nos enseña a creer que nuestra verdadera identidad se basa en nuestra apariencia, nuestro comportamiento y nuestras circunstancias individuales de vida. De ahí que creamos equivocadamente que somos nuestro cuerpo, la suma de nuestros comportamientos y las circunstancias que estamos viviendo. Sin embargo, estos atributos externos están constituidos por experiencias del pasado que hemos tenido; no nos dicen, ni pueden decirnos, quién ni qué somos realmente. Sería más correcto decir que nuestro cuerpo, nuestro comportamiento y nuestras circunstancias vitales son, en realidad, la trinidad que constituye la estructura de nuestro ego: aquello que mostramos al mundo exterior y aquello que el mundo exterior ve de nosotros.” Michael Brown (2008).

 

Qué o quién somos, cómo somos… son cuestiones que ocupan un espacio importante en este blog, al fin y al cabo el coaching es una disciplina orientada al ser. Me parece interesante la reflexión de Brown dado que es muy común en mi opinión que confundamos lo que somos con nuestra apariencia, nuestros comportamientos y nuestras circunstancias, aspectos que concentran nuestra atención y nuestros esfuerzos. Cuando queremos cambiar empezamos por tratar de cambiar nuestro “look”, nuestros comportamientos, lo que hacemos, nuestras circunstancias, el trabajo que tenemos, la vivienda, la ciudad o el país en el que vivimos, las personas con las que nos relacionamos. Es como tratar de cambiar de fuera hacia dentro ¿es útil? Creo que no mucho, ¿eres tu peinado?, ¿eres tu coche o tu casa?, ¿eres tu trabajo?. ¿Qué o quién eres?

 

La respuesta está en tu interior, ese lugar tan cercano al que tanto nos cuesta llegar, en el que tanto nos cuesta buscar. Te deseo suerte en tu búsqueda y espero que al menos después de estas líneas sepas lo que no eres.

 

Javier Ursua Bayona

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